jueves, 16 de marzo de 2017

Desde el hueco de su lado

DESDE EL HUECO DE SU LADO



Desde el hueco de su lado

y roto mi corazón,

entre escritos arrugados

me dispuse a rebuscar

versos de mi desaliento

cartas de los viejos tiempos

y así comencé a llorar.





Prima lágrima estalló

sobre la palabra “Invierno”,

agua y sal fue la señal

que a destiempo fue a avisar

de un evidente silencio.

La segunda resbaló

hasta su firma estampada,

deshaciendo entre sus aguas

sentimientos y palabras,

ocasos y madrugadas.



Desde el hueco de su lado

y roto mi corazón,

entre escritos arrugados

me dispuse a rebuscar

versos de mi desaliento

cartas de los viejos tiempos

y así me escondí a llorar



La tercera se quedó

suspendida en el vacío,

buscando en algún rincón

aquel recuerdo perdido,

aquel beso, aquel amigo.



Desde el hueco de su lado

roto ya mi corazón

nada queda del pasado

todo se desvaneció;

se llevó consigo el tiempo,

se llevo consigo un templo

que el Invierno derribó.



Desde el hueco de su lado 

el frío me estremeció,

que acaso fue un espejismo,

o, acaso, ni sucedió;

que todas sus viejas cartas,

que todas mis noches largas

han sido imaginación.



martes, 14 de febrero de 2017

La fila del lamento

LA FILA DEL LAMENTO 

Permitan que coja turno 
en la fila del lamento; 
contenía la nostalgia 
y no me atreví hasta ahora a llorar. 

Te he añorado cada día, 
casi ni me daba cuenta; 
persiguiendo tu consuelo 
por patios y azoteas. 

Te he perdido tantas veces 
que me he ido acostumbrando. 
He buscado tus respuestas 
en los parajes helados. 

Y aunque nunca te encontraba 
me has llevado de la mano, 
todo el tiempo transcurrido, 
por lo bueno y por lo malo. 

Soy lo que tú no fuiste
o eso quiero pensar. 
Voy por donde no pudiste 
caminar. 
Guardo tus notas tristes 
en oculto desván, 
junto al poster de los Beatles 
quedarán.

>>> Escuchar "La fila del lamento" >>>

miércoles, 23 de julio de 2014

Tango Bicha

Ahí dejo lo último:

Escuchar "Tango Bicha"

Desde que asomaste esa nariz partida en dos
por la puerta de mi cuarto,

supe que traías un obsequio para mí,
envenenado.

Desperté de aquel hechizo cuando recibí
la primera puñalada
Frívola y superficial, urdiste sin escrúpulo
la trampa.

Meapilas y cobardes
lameculos y trileros,
rebañaban tus brebajes
religiosamente,
como corderos

BICHA! Aquelarre, misa negra y relicario
BICHA! Los cadáveres se agolpan en tu armario
A tu paso se instalaba la devastación
el odio y el desaliento.
Solo la masacre te arrancaba del eterno aburrimiento.

Tu pasión por los sillones y el parqué
de los despachos
te llevó por la escalera
de subida siempre,
nunca hacia abajo.

BICHA! Patológica afición a la mentira
BICHA! ­­la crueldad es la constante de tu vida
BICHA! Aquelarre, misa negra y relicario

BICHA! Los cadáveres se agolpan en tu armario
Quedará tu maldición en el olvido
Nada queda ya de ti, es tu castigo

BICHA!
BICHA!

jueves, 6 de marzo de 2014

LA MISERIA (de nuevo)

Recupero esta antigua entrada de hace casi exactamente dos años como pretexto para traeros lo último que he compuesto.


Ha pasado, como digo, el tiempo suficiente como para que me pueda salir algo de voz y poderos ofrecer un resultado mínimamente digno. 


Y si os gusta lo suficiente como para querer oírla a todas horas, os la podéis descargar desde ese mismo sitio al módico precio de 1.29 € (la mitad de ese dinero irá para Oxfam).

LA MISERIA

Llega un momento en que escribo
por no hacerme rozaduras;
que me voy con la basura
si no gusta lo que digo.

Llega un momento en que tiro
de la lista de principios
para explicarme las causas,
y guardar el equilibrio.

No acercarme por la espalda
lo practico desde niño
que prefiero ver las caras
a enredarme con los hilos

Resistir en el camino
recordando cada herida.
Repasando lo vivido,
se descubren las salidas.

Ah!, eres tú; la miseria!
Supe quien eras
en cuanto giré mi cadera

Ah!, eres tú; la miseria!
Te delata el sigilo
con que te acercas.

Y si el olor nauseabundo
me convierte en apestado,
recuerdo de los amigos
los abrazos prolongados.

No hemos llegado tan lejos
para caer derrotados
cada triunfo logrado
lo celebraremos viejos


Ah!, eres tú; la miseria!
Supe quien eras
en cuanto giré mi cadera

Ah!, eres tú; la miseria!
Te delata el sigilo
con que te acercas.


He borrado de mi agenda
Decepciones y esperanzas
Y he añadido la experiencia
en el campo de batalla.

Resistir en el camino
recordando cada herida.
Repasando lo vivido,
se descubren las salidas.

No hemos llegado tan lejos
para caer derrotados
cada triunfo logrado
lo celebraremos viejos